miércoles, 28 de septiembre de 2016

Cenología o el arte de cenar en familia

Suena el despertador y empieza el día a toda prisa con el alma aún dormida.

Palabras como: "levántate", "vístete", "péinate", "lávate los dientes", "desayuna" forman parte de nuestro vocabulario habitual. Y es que las mañanas son bastante estresantes si somos padres.

Luego colegio o trabajo, para continuar con un inicio de tarde con extraescolares, tráfico y el regreso a casa. O mejor dicho, "el temido regreso a casa". Pues el día no ha terminado, los niños por lo general llegan cansados a casa y no creo que me equivoque si afirmo que la mayoría de las veces llegan llorando o peleados.

Y entonces... toca hacer deberes. No digo que hacer un poco de tarea esté mal; pero si que es verdad que depende de la cantidad entorpecen la vida familiar. Porque se termina cenando tarde, todos a deshora y de malhumor.

Por eso IKEA se ha marcado un nuevo puntazo con su campaña "Salvemos las cenas"; esta vez publicitando la "cenología" o el "arte de cenar en familia"; versus hacer deberes. Para que no olvidemos lo que realmente importa: la vida de familia.

Aquí te lo dejo: SALVEMOS LAS CENAS

www.madreshoy.com

Hay que respetar la infancia, el juego, el descanso después de una dura jornada escolar.
La cena así puede ser más relajada. No hay que correr y todos disfrutamos.

¿Por qué es bueno cenar todos juntos, en familia?
- Se habla de las cosas que han pasado a lo largo del día
- Se aprende a respetar los turnos de palabra
- Se ponen en práctica encargos: poner la mesa, servir el agua, recoger los platos, etc.; donde todos ayudan haciendo de su casa un hogar.
- Se comparten las buenas y las no tan buenas noticias.

Así que eso, ¡Salvemos las cenas!